Imagina que tienes 100 euros. Puedes gastarlos en una prenda de ropa, algún complemento o un objeto para casa. O puedes utilizarlos para vivir una experiencia: una excursión, una cena especial, una clase de surf, una escapada improvisada o una entrada para un concierto. ¿Qué crees que te hará más feliz? La mayoría pensamos que depende de la experiencia o del objeto. Pero la psicología lleva años investigando esta pregunta y la respuesta es sorprendentemente consistente:Las experiencias suelen hacernos más felices que las cosas. Si te preguntas si es mejor gastar dinero en experiencias o en cosas, este artículo es para ti.
Si quieres conocer más hábitos saludables en general puedes leer este artículo y también puedes leer uno de hábitos saludables específicos para el verano.
Qué dice la psicología sobre la felicidad y el dinero
El psicólogo Thomas Gilovich, de la Universidad de Cornell, lleva más de veinte años estudiando la relación entre dinero y felicidad. Sus investigaciones muestran que las personas obtenemos más satisfacción duradera cuando invertimos en experiencias que cuando invertimos en posesiones materiales. La explicación es lógica y sencilla. Nos acostumbramos rápidamente a las cosas. Ese móvil nuevo que te hacía ilusión acaba convirtiéndose en algo cotidiano. Ese súper bolso, el reloj carísimo o un electrodoméstico dejan de producir emoción con el paso de las semanas.
La adaptación hedónica: por qué las cosas dejan de emocionarnos
A este fenómeno lo llamamos en psicologíaadaptación hedónica: es la capacidad que tiene el cerebro para acostumbrarse a lo bueno y dejar de apreciarlo con la misma intensidad. ¡¡Me cachis!! Con lo felices que seríamos apreciando la belleza de todo lo que tenemos cada día.
Por qué las experiencias generan más felicidad
Sin embargo, las experiencias se comportan de otra manera. Las anticipamos antes de vivirlas, las disfrutamos mientras ocurren y las seguimos saboreando cuando las recordamos.
Una excursión, un viaje o una comida con amigos pueden seguir generando emociones positivas muchos años después. Si deseas comprobarlo es tan fácil como ponerte tú ahora a prueba. Recuerda veranos pasados, ¿qué tienes en tu memoria? Las risas durante una excursión, una paella compartida, un cine al aire libre y la emoción que te dejó la película, la belleza de ese lago que contemplaste… puede que incluso te acuerdes de esos platos de ensalada monísimos que compraste, pero más que por la compra en si, por la experiencia de la cena que preparaste a tus invitados y lo monísima que te quedó la mesa con esos platos.
Las experiencias forman parte de quién eres
Hay otro motivo importante. Las experiencias se convierten en parte de nuestra identidad.
Las personas no somos lo que poseemos, pero sí somos las historias que vivimos. También somos las personas que conocimos y vamos sumando a nuestras vidas, los lugares que visitamos, esos retos que superamos. Somos el romanticismo de los amaneceres que vimos, conversaciones que nos cambiaron. Como ves, las experiencias nos llenan de vida mientras que las cosas simplemente nos acompañan.
Experiencias compartidas y bienestar emocional
Y, además, en muchas ocasiones, cuando son compartidas, las experiencias tienen un efecto maravilloso: nos conectan con otras personas. La investigación muestra que compartir experiencias fortalece los vínculos sociales, uno de los factores que más influyen en el bienestar y la felicidad a largo plazo. Cuando recuerdas un verano feliz probablemente no piensas en lo que compraste. Piensas en con quién estabas.
El reto de las 20 experiencias para este verano
Por eso queremos proponerte un experimento para este verano.
El reto de las 20 experiencias
No tienen que ser experiencias caras ni tienen que ser espectaculares. Haz una lista de veinte experiencias que te gustaría vivir entre ahora y septiembre.
- Ver un amanecer.
- Bañarte al atardecer.
- Caminar por un lugar desconocido.
- Leer un libro en un parque.
- Ir a un espectáculo al aire libre.
- Hacer una ruta en bicicleta.
- Probar un sabor de helado nuevo.
- Escuchar música en directo.
- Quedar con una amiga a la que hace tiempo que no ves.
- Hacer fotos de algo bonito cada día durante una semana.
No importa cuáles elijas. Lo importante es que generes recuerdos.
Salud emocional y experiencias
En Un día de abril hablamos mucho de salud física, salud mental y bienestar emocional. Y parte de la salud emocional se construye acumulando experiencias que nos recuerden que estamos vivos. Anímate este verano a vivir bien, a vivir bonito, a vivir con sentido. Al final, lo que recordamos es lo que vivimos.
Comprar mejor: bienestar, salud y experiencias
“Compra menos cosas y más experiencias. Y cuando compres, que sea algo que aporte valor a tu bienestar.” Ahí está la diferencia. Thomas Gilovich no concluye que gastar dinero sea malo. Lo que demuestra es que, para aumentar la felicidad, suele ser más eficaz invertir en experiencias que en posesiones que terminan olvidadas.
La investigación no dice que comprar sea malo. Dice que las experiencias suelen hacernos más felices que acumular cosas que apenas utilizamos. Nosotras pensamos igual.
No creemos en comprar por ansiedad, por aburrimiento o por impulso. Tampoco creemos en llenar cajones de productos que no necesitas. Pero sí creemos en invertir en aquello que mejora tu calidad de vida. Una escapada con quien quieres, una cena con amigos, un curso que te inspire, unas zapatillas que te animen a correr esa media maratón que te tiene motivadísimo o unos suplementos que te ayuden a cuidar tu salud, dormir mejor, recuperarte o sentirte con más energía.
No todas las compras son iguales. Hay compras que ocupan espacio en casa. Y hay compras que crean bienestar, salud y experiencias que te permiten disfrutar más de la vida. Si este verano has decidido moverte más, caminar, correr, viajar o simplemente cuidarte un poco mejor, quizá nuestro magnesio, la creatina o la vitamina D puedan acompañarte en ese camino. Aquí te dejamos nuestros suplementos hechos desde el amor, la ciencia y pensando en ti.
Referencia principal
Gilovich, T., Kumar, A. & Jampol, L. (2015). A wonderful life: Experiential consumption and the pursuit of happiness. Journal of Consumer Psychology. Una de las investigaciones más citadas sobre cómo las experiencias generan mayor felicidad duradera que las posesiones materiales.
