Nuestra historia
Un día de abril, la Doctora Jiménez y Patri Psicóloga se miraron a los ojos con una certeza compartida: querían ir un paso más allá en el cuidado de las personas.
Sabíamos que el mundo de la suplementación está lleno de luces y sombras. Hay productos excelentes… y otros que no lo son tanto. Y así, un día de abril, nos preguntamos:
¿Y si creamos la línea de suplementos que querríamos para nosotras? Para nuestras familias. Para ti.
Con esa idea nació este proyecto: con ciencia, con honestidad, con amor y con la ambición de ofrecerte algo verdaderamente útil, seguro y transformador.
Un día de abril es una empresa pequeña, nacida con humildad, pero con todo el rigor, la ilusión y la belleza de las cosas hechas a conciencia. Empezamos con cinco suplementos esenciales, que nosotras mismas tomamos. Desde esa motivación y desde el rigor científico buscamos ingredientes premium y respaldados por estudios científicos para asegurar que contaran con la máxima calidad.
Y que les daríamos, sin dudar, a nuestros hijos adultos.
Porque creemos en un cuidado integral, físico y emocional, que empieza por lo básico… y se potencia con lo mejor.
Pero Un día de abril no es solo suplementación.
Queremos acompañarte también con consejos y propuestas para un estilo de vida que te sostenga: descanso real, movimiento con sentido, conexión con la naturaleza, buena alimentación, salud mental, medicina integrativa, presencia, silencio.
Porque un suplemento solo tiene sentido cuando se integra en una vida que se honra y se cuida cada día.
Como su propio nombre indica, un suplemento es un añadido. Nunca un sustituto.
Cuidarse es una forma profunda de respeto hacia uno mismo. Y como bien sabemos desde la psicología: cuidarse no es una moda.
Un día de abril, decidimos emprender este camino juntas para seguirte ayudando a sentirte a gusto con tu vida.
Nuestra filosofía
Muchas empresas tienen una misión. O una visión.
Nosotras preferimos llamarlo filosofía de vida.
Porque eso es lo que proponemos a quienes nos siguen y confían en nosotras: que no hagan un cambio puntual, sino una elección profunda. No se trata de hacer dieta, sino de aprender a alimentarse con cariño. No se trata de tener un cuerpo musculado, sino de moverlo con respeto, para cuidar los huesos, el corazón, el ánimo y la dignidad.
No se trata de llegar… sino de cómo caminas.
Nuestra filosofía no se mide en metas, ni en resultados inmediatos. Se mide en el cuidado cotidiano, en el equilibrio, en lo que haces cada día por estar bien sin exigencias ni culpa.
Nos importa más remar con conciencia que llegar a un puerto concreto. Nos importa que disfrutes del trayecto, con suavidad, con flexibilidad, con ternura hacia ti.
Queremos que nuestros suplementos formen parte de tu vida con naturalidad. Sin esfuerzo. Sin estrés. Como un gesto más de amor propio en tu rutina: fácil, accesible, eficaz.
Cuidarte no debería ser una carga | Debería sentirse como un regalo
Y ese es el espíritu de Un día de abril: acompañarte sin imponer, orientarte sin presionar, inspirarte sin juzgarte.
Queremos ayudarte a poner el foco en todo lo bueno que ya tienes y mejorar tu salud y tu vida desde un enfoque positivo. Sumando, potenciando quien ya eres con tu manera única de ser y estar en el mundo.
Porque una vida sana no se construye a base de metas, sino de momentos conscientes que se repiten con sentido.
Y en cada uno de esos momentos, queremos estar contigo.