Por qué volvemos cansados de vacaciones
El famoso FOMO (Fear of Missing Out), el miedo a perdernos algo, no solo vive en las redes sociales: también aparece en los viajes. Nos preocupa no visitar ese monumento imprescindible, no entrar en el restaurante más famoso o no hacer la excursión que todo el mundo recomienda. Y sobre todo, nos preocupa no poder compartirlo con todo el mundo para dejar claro que no somos unos “pringadillos” que desaprovechan sus maravillosas vacaciones.
Así, el descanso se convierte en una lista de tareas. En lugar de sentirnos más ligeros, volvemos cargados de cansancio, con la sensación de haber estado “trabajando” en nuestras propias vacaciones.
Qué es el FOMO en vacaciones
Como me contó una vez mi querido Pere Estupinya, la investigación del psicólogo Barry Schwartz, autor de La paradoja de la elección, descubrió que las personas que intentan elegir siempre la mejor opción posible, los llamados maximizadores, suelen sentirse menos satisfechas con sus decisiones que aquellas que eligen algo suficientemente bueno y disfrutan de ello.
Son personas que, mientras están viviendo una experiencia, siguen pensando en todas las demás que podrían estar viviendo. Nunca terminan de estar del todo presentes. Quizá te ha pasado: estás contemplando una puesta de sol maravillosa y piensas: “Tenemos que irnos ya para llegar al restaurante”. Estás en un museo mirando constantemente el reloj o cenando en un lugar precioso mientras consultas en el móvil cuál será la siguiente parada. Tu cuerpo está de vacaciones, pero tu mente sigue trabajando.
La investigación también ha mostrado que disponer de demasiadas opciones puede generar agotamiento, indecisión y arrepentimiento. Cuantas más alternativas tenemos, más difícil resulta elegir y mayor es la sensación de que quizá nos estamos perdiendo algo mejor.
Cómo planificar unas vacaciones que te descansen de verdad
Por eso queremos proponerte algo revolucionario para este verano: decide conscientemente perderte cosas. Como siempre comentamos, para vivir con serenidad necesitas hacer renuncias y perderte cosas. Asume desde el principio que no vas a verlo todo, ni a probar todos los restaurantes, ni a visitar todos los rincones. Porque nadie puede hacerlo. Y porque intentar hacerlo tiene un coste muy alto: te roba descanso, espontaneidad y presencia.
Antes de irte de vacaciones te proponemos un pequeño ejercicio. Haz una lista con solo tres experiencias realmente imprescindibles para ti. Tres. Pregúntate: “Si dentro de diez años recordara este viaje, ¿qué me haría ilusión haber vivido?”. Todo lo demás puede quedarse en una segunda lista titulada “si surge”. Si lo haces, estupendo. Y si no, también.
Además, deja huecos en la agenda. Espacios para pasear sin rumbo, leer un libro, echar una siesta, tomar un café largo mirando el mar, conversar o simplemente aburrirte un poco.
Checklist para unas vacaciones sin estrés
- Elige solo tres experiencias imprescindibles para este viaje.
- Haz una segunda lista “si surge” para el resto de planes opcionales.
- Reserva tiempo sin planes: pasear, leer, dormir la siesta, mirar el mar.
- Limita el uso de redes sociales y fotos: más presencia, menos comparación.
- Escucha tu cuerpo: si estás cansada, permite que el plan sea descansar.
Descansar también es una habilidad
En Un día de abril creemos que descansar también es una habilidad. Y que el descanso no consiste únicamente en no trabajar, sino en disponer de la energía física y mental suficiente para disfrutar de aquello que has elegido hacer.
Muchas personas llegan a las vacaciones tan agotadas que intentan disfrutar sin tener combustible para ello. Caminan durante horas completamente exhaustas, están más irritables, les cuesta recuperarse de los esfuerzos, duermen peor fuera de casa o terminan el día sin energía para nada.
Así que, además de elegir bien qué experiencias quieres vivir este verano, te animamos a cuidarte por dentro. Si vas a caminar más, hacer excursiones, correr, nadar o simplemente mantenerte activa, algunos suplementos pueden convertirse en grandes aliados para ayudarte a mantener la energía física y mental y favorecer un descanso profundo.
Suplementos que pueden ayudarte a disfrutar más de las vacaciones
Estos suplementos no sustituyen al descanso, pero pueden acompañarlo y facilitar que tu cuerpo y tu mente estén en mejores condiciones para disfrutar de lo que has elegido vivir.
Creatina: energía para días llenos de actividad
Si vas a caminar más, hacer excursiones, nadar o realizar actividades físicas que no haces habitualmente, la creatina puede convertirse en una gran aliada para ayudarte a mantener la energía física y mental. Sus beneficios no solo actúan sobre el músculo, sino también sobre la función cognitiva y la fatiga mental.
Magnesio: relajación y recuperación muscular
El magnesio puede ayudarte a favorecer la relajación, mejorar la recuperación muscular y apoyar el funcionamiento normal del sistema nervioso, algo especialmente útil cuando los días son intensos y acumulamos más actividad de la habitual.
Vitamina D3 + K2: cuidar huesos, músculos e inmunidad
Nuestra vitamina D3 + K2, ambas liposomadas, sigue siendo una excelente compañera incluso en verano. Es especialmente interesante para quienes pasan gran parte del día en interiores, utilizan una alta protección solar o tienen niveles bajos, ayudando a cuidar la salud ósea, muscular e inmunitaria.
Dormir: recuperar el sueño profundo fuera de casa
Y si eres de las personas a las que les cuesta dormir fuera de casa, cambias de horarios, te despiertas varias veces por la noche o simplemente quieres favorecer un descanso reparador durante los viajes, nuestro suplemento Dormir puede ayudarte a recuperar el sueño profundo que tanto necesita tu cuerpo para disfrutar plenamente de las vacaciones.
Preguntas frecuentes sobre descanso y vacaciones
¿Por qué vuelvo más cansada de las vacaciones?
Muchas veces llenamos la agenda de planes, intentamos verlo todo y no dejamos espacios de descanso real. El cuerpo vive las vacaciones como una maratón y no como una pausa. Reducir planes y elegir solo unas pocas experiencias clave puede cambiar por completo cómo te sientes al volver.
¿Cómo puedo evitar el FOMO en vacaciones?
Decide de antemano que no vas a hacerlo todo. Elige tres experiencias imprescindibles, crea una lista “si surge” para el resto y recuerda que descansar también es parte del viaje. Tu valor como persona no depende de la cantidad de cosas que compartes en redes.
¿Es “perderse cosas” realmente bueno para mí?
Sí. Renunciar a ciertas actividades te permite ganar presencia, calma y energía para disfrutar mejor de las que sí eliges. Menos ruido y menos prisa suelen traducirse en más recuerdos significativos.
¿Qué suplementos pueden ayudarme a tener más energía en vacaciones?
La creatina puede apoyar tu rendimiento físico y cognitivo, el magnesio facilita la relajación y la recuperación muscular, y la vitamina D3 + K2 contribuye al mantenimiento de huesos y músculos, especialmente si pasas poco tiempo al sol o utilizas alta protección solar.
¿Qué puedo hacer si duermo mal fuera de casa?
Intenta mantener una rutina similar de horarios, cuida la exposición a pantallas antes de dormir y crea un pequeño ritual de calma (lectura, respiración, estiramientos suaves). Si lo necesitas, puedes apoyarte en un suplemento específico como Dormir para favorecer el sueño profundo.
Feliz verano.
Con cariño,
Radharani y Patri
Un día de abril
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