Hay una parte de nuestro cuerpo que trabaja silenciosamente todos los días. Nos sostiene cuando caminamos por la playa, cuando abrazamos a nuestros hijos, cuando entrenamos, bailamos, viajamos o simplemente nos levantamos de la cama. Son nuestros huesos. Lejos de ser un simple armazón, son tejidos vivos que están en continua comunicación con el resto de nuestro cuerpo y emociones. En esta guía sobre salud ósea vas a entender cómo los huesos reciben información proveniente de otros órganos, sistemas, nutrientes, hormonas y del ambiente, y esa información los fortalece o los debilita.
Nos han explicado poco acerca de cómo cuidarlos. Por eso te explicamos cómo apoyar la salud de tus huesos y cómo puedes añadir a tus rutinas esos hábitos que favorecen la formación de hueso nuevo.
Vivimos en una cultura que habla muchísimo de adelgazar, de la piel, del cabello, de la estética… pero muy poco de preservar algo profundamente valioso: la capacidad de movernos con libertad y autonomía durante toda la vida.
Porque la verdadera longevidad no consiste solo en vivir más años.
Consiste en poder vivirlos con energía, independencia, estabilidad, fuerza y calidad de vida para seguir disfrutando de las cosas que nos gustan.
Tus huesos forman parte de esa ecuación.
Y la buena noticia es que la salud ósea se puede cuidar muchísimo antes de que aparezca una fractura.
¿Por qué es importante la salud ósea?
Porque el hueso está vivo.
Esto es algo que cambia completamente la manera de entenderlo.
Muchas personas imaginan el esqueleto como una estructura fija, dura e inmóvil. Pero el hueso es un tejido dinámico, metabólicamente activo y profundamente influenciado por:
- Tus hormonas
- Tu alimentación
- Tu masa muscular
- Tu sueño
- Tu estrés
- Tu actividad física
- Tu inflamación
- Incluso tu exposición solar
Cada día tu cuerpo destruye hueso viejo y fabrica hueso nuevo. Existe un equilibrio entre la formación y destrucción de hueso.
El problema aparece cuando destruimos más hueso del que somos capaces de formar.
Un mal estilo de vida puede acelerar la pérdida de tejido óseo. Nuestros hábitos tienen mucho peso para construir huesos fuertes.
El sedentarismo, el exceso de estrés, dormir poco, las dietas restrictivas, la falta de músculo, el déficit de vitamina D, el tabaquismo o la caída hormonal de la menopausia crean el escenario perfecto para que el hueso se debilite lentamente… muchas veces sin síntomas.
Por eso la osteoporosis se conoce como “la enfermedad silenciosa”.
No da señales, ni dolor, ni otros síntomas hasta que aparece una fractura.
Y una fractura no siempre es “solo una fractura”.
Puede cambiar radicalmente la vida de una persona:
- Pérdida de independencia
- Miedo a moverse
- Dolor crónico
- Pérdida muscular acelerada
- Hospitalizaciones
- Disminución de calidad de vida
- Aumento del riesgo de otras enfermedades
Cuidar tus huesos te ayudará a disfrutar de la tercera edad.
>Es prevención.
>Es autonomía.
>Es calidad de vida futura.
Qué funciones cumplen los huesos
Tus huesos hacen muchísimo más que sostenerte.
1. Sostienen tu cuerpo
Son la estructura que mantiene la postura y permite el movimiento.
2. Protegen órganos vitales
El cráneo protege el cerebro.
Las costillas protegen corazón y pulmones.
3. Permiten el movimiento
Los músculos tiran del hueso para generar movimiento.
Por eso músculo y hueso son inseparables.
4. Almacenan minerales
Especialmente:
- Calcio
- Fósforo
- Magnesio
5. Participan en la formación de células sanguíneas
Dentro de la médula ósea se producen:
- Glóbulos rojos
- Glóbulos blancos
- Plaquetas
6. Son un órgano endocrino
Hoy sabemos que el hueso también participa en procesos hormonales y metabólicos.
El hueso “habla” con el músculo, el tejido adiposo y múltiples sistemas del organismo.
Cómo se forma el hueso
Para entender cómo cuidar el hueso, primero hay que entender cómo se construye.
Imagina una obra en construcción permanente.
En el hueso trabajan principalmente tres tipos de células:
- Osteoblastos: forman hueso nuevo
- Osteoclastos: destruyen hueso viejo
- Osteocitos: coordinan el remodelado óseo
Cuando existe equilibrio entre destrucción y formación, el hueso permanece fuerte.
Pero cuando predominan los osteoclastos —algo muy frecuente tras la menopausia debido a la disminución de estrógenos— comienza la pérdida ósea.
El hueso necesita dos grandes componentes:
1. Colágeno
Forma la matriz flexible del hueso.
Piensa en él como la estructura que aporta elasticidad y resistencia.
2. Minerales
Especialmente calcio y fósforo, que endurecen el hueso.
Pero aquí hay un detalle importantísimo:
No basta con consumir calcio.
Para fabricar hueso el cuerpo necesita:
- Proteína suficiente
- Vitamina D3
- Vitamina K2
- Magnesio
- Ejercicio
- Masa muscular
- Estrógenos
- Sueño reparador
La salud ósea nunca depende de un solo nutriente. Además, una alimentación antiinflamatoria, rica en omega 3 favorece la salud ósea.
Qué factores destruyen el hueso
Vivimos rodeados de factores que favorecen la pérdida ósea sin darnos cuenta. Aquí tenemos mucho poder porque podemos modificar hábitos que sí nos ayuden.
Sedentarismo
El hueso necesita carga y movimiento. Cada vez que levantamos una mancuerna o una pesa rusa, el músculo al contraerse le envía información beneficiosa al hueso.
Cuando no hay estímulo, el cuerpo entiende que no necesita mantener tanto hueso.
Dietas restrictivas
Muchas mujeres pasan años haciendo dietas restrictivas que incluyen una cantidad insuficiente de proteínas, carbohidratos y grasas. Esto a la larga puede afectar la densidad ósea, en especial cuando hay algún Trastorno de Conducta Alimentaria TCA como anorexia, bulimia o mala relación con la comida, o cuando la mujer llega a tener amenorrea hipotalámica hipofisiaria AHH ya que, al no haber ovulación, se reduce la producción de estrógenos afectando a la salud ósea.
Falta de músculo
El músculo protege el hueso. Es su compañero inseparable. Juntos hacen un equipo que se apoya mutuamente, por eso cuando perdemos fuerza muscular, favorecemos la osteopenia u osteoporosis.
A menos masa muscular, mayor fragilidad.
Déficit de vitamina D
Tener niveles bajos de vitamina D es extremadamente frecuente incluso en países soleados debido a nuestro estilo de vida ya que la vitamina D se sintetiza con la exposición solar. Además, desde octubre hasta marzo, en España, la incidencia de los rayos solares no garantiza la síntesis de vitamina D y con el tiempo la piel tiende a sintetizarla menos.
El papel de la vitamina D es fundamental para tener huesos sanos, ya que es determinante para absorber el calcio de la alimentación. Si tenemos deficiencia, por debajo de 30 ng/dl, nuestro cuerpo saca el calcio que necesita de los huesos progresivamente y se van debilitando con el tiempo.
La recomendación es tener niveles óptimos de vitamina D y esto se puede medir en una analítica. Idealmente por encima de 40 ng/dl. Para llegar a este valor, con frecuencia se requiere suplementarse. Es importante hacer un seguimiento periódico para saber si la dosis de suplemento que estamos tomando, son adecuadas.
La forma más recomendable de suplementarse es tomar vitamina D3 K2 diariamente en el desayuno con algo de grasa para optimizar su absorción. Las formas liposomadas se absorben mucho mejor, lo cual favorece su acción.
Dormir mal
El hueso se fabrica mientras dormimos, al igual que el músculo. Es el momento en el que nuestro cuerpo repara los tejidos y baja la inflamación, así como regula hormonas. Dormir bien es necesario para la salud ósea.
Estrés crónico
El exceso de cortisol favorece pérdida muscular y ósea.
Tabaco y alcohol
Estos tóxico aumentan la inflamación, el estrés oxidativo y deterioran la calidad ósea.
Fumar es uno de los factores que aumenta el riesgo de fracturas por osteoporosis.
Menopausia
Durante los dos años que preceden a la última regla y los dos años después de la menopausia, ocurre una caída de la masa ósea. Esto se debe a la disminución de estrógenos, ya que estas hormonas estimulan la formación de masa ósea.
Cómo afectan la perimenopausia y la menopausia a los huesos
Este es uno de los temas más importantes de salud femenina y, sin embargo, uno de los más invisibilizados.
Los estrógenos son profundamente protectores para el hueso.
Ayudan a:
- Disminuir la destrucción ósea
- Modular inflamación
- Preservar masa muscular
- Mantener equilibrio entre osteoblastos y osteoclastos
Cuando los estrógenos caen:
- Aumenta la resorción ósea
- Disminuye la formación de hueso
- Perdemos músculo con más facilidad
- Aumentan las fracturas
Y esto puede comenzar incluso en la perimenopausia.
Muchas mujeres creen que la pérdida ósea empieza cuando dejan de menstruar.
No siempre es así.
Los cambios hormonales pueden iniciar años antes.
Además, durante esta etapa suelen aparecer:
- Peor sueño
- Menos recuperación
- Más inflamación
- Fatiga
- Disminución del ejercicio
- Aumento del estrés
Todo eso también impacta el hueso.
Factores de riesgo que debes tomar en cuenta
Tienes más riesgo si:
- Hubo menopausia precoz
- Hay antecedentes familiares
- Eres muy delgada
- Fumas
- Has tenido fracturas previas
- Consumes alcohol en exceso
- Llevas una vida sedentaria
- Tienes déficit de vitamina D
- Usas corticoides
- Has tenido trastornos alimentarios
- Tienes enfermedades inflamatorias o autoinmunes
- Tienes baja masa muscular
Algo importante que debes conocer: No hay que esperar a “ser mayor” para empezar a prevenir. La prevención empieza mucho antes.
Qué es una DEXA y por qué puede ayudarte
La DEXA o densitometría ósea es una prueba sencilla que mide la densidad mineral ósea. No duele. No requiere preparación compleja.
Y puede darte información valiosísima.
Generalmente evalúa:
- Columna lumbar
- Cadera
- Cuello femoral
Nos ayuda a detectar:
- Osteopenia
- Osteoporosis
- Riesgo de fractura
Muchas veces una mujer aparentemente sana descubre pérdida ósea significativa gracias a una DEXA preventiva.
Qué es la osteopenia
La osteopenia es una disminución de densidad ósea que todavía no alcanza el nivel de osteoporosis.
No es una condena.
Es una señal de alerta.
Y precisamente por eso es una gran oportunidad para :
- Entrenar fuerza
- Mejorar proteína
- Optimizar vitamina D
- Dormir mejor
- Valorar terapia hormonal
- Reducir inflamación
- Ganar músculo
Tus huesos agradecen los buenos hábitos.
Qué es la osteoporosis
La osteoporosis ocurre cuando el hueso pierde tanta densidad y calidad estructural que aumenta significativamente el riesgo de fractura.
Las fracturas más frecuentes ocurren en:
- Cadera
- Vértebras
- Muñeca
Muchas mujeres no saben que tienen osteoporosis hasta fracturarse.
Por eso prevenir es tan importante.
Cómo saber si tengo osteopenia u osteoporosis
La herramienta principal es la DEXA.
Pero también debemos valorar:
- antecedentes familiares
- composición corporal
- masa muscular
- nutrición
- vitamina D
- hormonas
- función tiroidea
- marcadores inflamatorios
La salud ósea debe mirarse de manera integral.
Vitamina D3 + K2: mucho más que “la vitamina del sol”
La vitamina D es esencial para absorber calcio.
Pero, además:
- participa en función muscular
- modula inmunidad
- ayuda al equilibrio
- disminuye riesgo de caídas
La vitamina K2 ayuda a dirigir el calcio hacia el hueso y evita que quede depositado donde no corresponde.
Por eso ambas trabajan muy bien juntas.
En consulta veo constantemente mujeres con niveles insuficientes de vitamina D:
- cansancio
- dolores musculares
- debilidad
- peor recuperación
- pérdida ósea
Optimizar vitamina D puede marcar una enorme diferencia.
Magnesio y salud ósea
El magnesio es uno de los minerales más infravalorados.
Participa en cientos de reacciones metabólicas.
Es clave para:
- activar vitamina D
- relajación muscular
- calidad del sueño
- sistema nervioso
- función muscular
- formación ósea
Muchas mujeres tienen ingestas insuficientes.
Y el estrés crónico, la ansiedad, descanso insuficiente o actividad física intensa puede aumentar aún más las necesidades.
Colágeno y huesos
El hueso tiene una microarquitectura compleja.
El colágeno forma la estructura sobre la que luego se depositan minerales.
Sin una buena matriz de colágeno, el hueso pierde calidad.
El colágeno hidrolizado puede ayudar especialmente combinado con:
- vitamina C
- entrenamiento de fuerza
- proteína suficiente
Además, muchas mujeres notan beneficios asociados en:
- articulaciones
- piel
- recuperación
Creatina y el binomio músculo-hueso
Aquí hay algo importantísimo:
No podemos hablar de hueso sin hablar de músculo.
La masa muscular protege frente a:
- caídas
- fragilidad
- pérdida funcional
La creatina es probablemente uno de los suplementos con más evidencia para:
- fuerza
- potencia
- recuperación
- mantenimiento muscular
La dosis más estudiada son 5 gramos diarios.
Cuando cuidamos los músculos, cuidamos también nuestros huesos.
El ejercicio que fortalece tus huesos
Tus huesos necesitan estímulo mecánico.
Y el ejercicio más poderoso para ello es el entrenamiento de fuerza.
La fuerza es esa poli píldora preventiva capaz de protegernos contra al menos, 26 enfermedades crónicas.
Especialmente a partir de los 40.
Ejercicios más beneficiosos:
- entrenamiento de fuerza
- subir escaleras
- ejercicios de impacto adaptado
- saltos adaptados
- entrenamiento de potencia
- ejercicios de equilibrio
El ejercicio ayuda a:
- aumentar la densidad ósea
- preservar la función y masa muscular
- mejorar la coordinación
- disminuir el riesgo de caída
- mejorar el metabolismo
- mejorar salud mental
No se trata de entrenar perfecto.
Se trata de entrenar constante.
Descanso y relajación
Vivimos hiperestimuladas.
Y muchas mujeres pasan años en modo supervivencia:
- cuidando a todos
- durmiendo poco
- con cortisol elevado
- desconectadas del descanso
Pero el cuerpo necesita seguridad para reparar.
Dormir bien ayuda a:
- regular inflamación
- preservar músculo
- mejorar recuperación
- equilibrar hormonas
Cuando descansamos también cuidamos nuestros huesos.
Alimentación para huesos fuertes
Calcio: Se requieren alrededor de 1200 a 1500 mgs de calcio al día, preferentemente provenientes de la alimentación.
Fuentes:
- sardinas
- yogur
- quesos
- kéfir
- tofu
- almendras
- tahini o semillas de sésamo
- vegetales verdes: brócoli, col rizada
Proteína
El hueso necesita proteína.
Durante años muchas mujeres recibieron el mensaje de “comer menos”.
Y terminan entrando a la menopausia con:
- menos masa muscular
- un cuerpo en alerta y estresado por esa restricción
- huesos más frágiles
Incluye proteína en cada comida. Alrededor de 1,6 gramos por kg de peso al día, adaptado por un dietista o nutricionista según tus necesidades específicas.
Omega 3
Ayudan a modular inflamación.
Fuentes:
- salmón
- sardinas
- nueces
- chía
- lino
Vitamina C
Necesaria para síntesis de colágeno: cítricos, brócoli, kiwi, pimiento, entre otras fuentes.
Zinc y magnesio
Importantes para formación ósea y muscular.
¿Hay que comer carbohidratos?
Sí. Los carbohidratos son un macronutriente que aporta energía y otras vitaminas y minerales.
Especialmente si entrenas.
Los carbohidratos complejos ayudan a:
- construir masa muscular
- sostener energía
- regular hormonas
- disminuir estrés fisiológico
Prioriza:
- frutas
- verduras
- legumbres
- avena
- arroz
- patata
- boniato
El problema no es el carbohidrato natural.
El problema es el exceso de ultraprocesados con azúcares refinados.
Qué tomar en cuenta si ya tienes osteoporosis
Primero: Nunca es tarde.
Siempre vale la pena intervenir y podemos mejorar.
Y muchas mujeres mejoran muchísimo cuando trabajan:
- fuerza
- equilibrio
- masa muscular
- nutrición
- descanso
- vitamina D
- terapia hormonal cuando corresponde
- tratamiento médico adecuado
Moverse sigue siendo fundamental.
El miedo al movimiento puede empeorar la fragilidad.
Papel de la terapia hormonal
La terapia hormonal puede ser una herramienta muy valiosa en mujeres seleccionadas.
Especialmente:
- menopausia precoz
- síntomas climatéricos importantes
- pérdida ósea acelerada
- osteopenia temprana
- alto riesgo de fractura
Los estrógenos ayudan a preservar hueso y músculo.
Pero siempre debe individualizarse y valorarse cuidadosamente.
Fármacos para disminuir el riesgo de fractura
En algunas personas serán necesarios tratamientos específicos.
Entre ellos:
- bisfosfonatos
- denosumab
- teriparatida
- romosozumab
- moduladores selectivos del receptor estrogénico SERM
La elección depende del perfil de riesgo y antecedentes.
Qué especialistas pueden ayudarte
La salud ósea idealmente debe abordarse en equipo.
Dependiendo de cada caso pueden intervenir:
- Ginecología experta en menopausia
- Endocrinología
- Reumatología
- Traumatología
- Fisioterapia
- Nutrición clínica
- Entrenamiento especializado, Preparador físico
Recomendaciones integrales para cuidar tus huesos
- Haz fuerza
Tus músculos son aliados de tus huesos.
- Come suficiente proteína
Especialmente a partir de los 40.
- Toma el sol con prudencia
La vitamina D es clave.
- Prioriza el sueño
Dormir también construye salud.
- Reduce el estrés
El cuerpo necesita seguridad para reparar.
- Mantente activa diariamente
Caminar importa muchísimo.
- Evita el tabaco
Y limita alcohol.
- Haz prevención
No esperes a fracturarte para empezar a cuidarte.
Receta para unos huesos fuertes
Combina estos hábitos que construyen huesos fuertes:
- entrenamiento de fuerza
- descanso
- luz solar
- relaciones que nutren
- más autocuidado
- más conexión con el cuerpo
Con estos nutrientes y suplementos que ayudan:
- el calcio
- la vitamina D
- el magnesio
- el colágeno
- la proteína
- la creatina
Te deseamos huesos fuertes para toda la vida y que disfrutes cada día de las cosas que te hacen ilusión.
Dra. Radharani Jiménez
Ginecóloga experta en salud hormonal femenina y menopausia.
Autora de referencia en salud femenina, con libros como Menopausia: tu nueva oportunidad y El gran libro de la salud integral femenina.
